«Plástico, cartón y aluminio… con salsa de spaghetti por encima» Tais

Por: Israel (Talo) Ramírez Hernández

Si caminas por las calles de Santurce la encontrarás a diestra y siniestra. Si te diriges a la cocina de tu casa, probablemente haya un lugar reservado para ella. Tal vez, si pasas por cualquier playa luego del festejo de un 4 de julio, podrás ver la arena decorada con ella. ¿Acaso sabes de qué hablo? Me refiero a la basura, esos objetos cuyo tiempo de utilidad expiró y decidimos disponer de ellos, condenándolos a los vertederos abarrotados, a tierras desnutridas y a pestes inauditas. Arrojamos estos objetos sin detenernos a pensar ¿qué se pudo haber hecho o prevenido? ¿Alguna vez pensamos hasta dónde llegan los desperdicios que arrojamos al zafacón o no pensamos en ello en lo absoluto? ¿Acaso damos por sentado la utilidad de nuestra basura? En Santurce, un padre y su hijo decidieron que le darían una nueva ruta a sus desperdicios.

La empresa de la que les hablo se llama Tais. Llevan al rededor de quince años con esta encomienda de redirigir los objetos descartados en una ruta cíclica que llegue a tus manos como un producto agro-ecológico. Iniciaron en 2006. Fue fundada por el ingeniero y activista pro-ambiental Carlos E. Pacheco Irizarry. Tais se ha encargado de demostrar que existen diversos destinos para lo que llamamos basura por medio de su iniciativa de emprendimiento. Tais provee servicios de composta que facilitan una economía circular entre ellos y sus clientes y mantienen a su vez la misión de salvar al planeta de nosotros mismos. Gracias al apoyo de su primer cliente, el restaurante Tostados, en Santurce, la empresa Tais confirmó este llamado y luego de que tuvieron la validación de que este proyecto era autosustentable, lo convirtieron en su motivación para despertarse cada mañana.

En Puerto Rico Tais tiene dos localizaciones: una en Salinas, la cual es una compostera industrial, y la otra en Santurce, San Juan, donde tienen una compostera urbana. Esta empresa ha generado de 7–10 empleos, recolectan aproximadamente una décima parte de lo que se produce de residuos por municipio y cuentan con alrededor de 400 clientes domésticos y 200 comerciales. En entrevista, José Pacheco, gerente de operaciones de Tais, nos comenta que una de las dificultades que han tenido a la hora de mercadear sus servicios es que la competencia — el sistema de recolecta de basura municipal — provee el servicio de manera gratuita y competir con un servicio que no genera un costo directo ha sido difícil. Nos relata que, generalmente, quienes adquieren el servicio son personas que ya tienen un compromiso con el medio ambiente y que conocen sobre el cambio climático y las peripecias por las que está pasando el planeta.

Padre e hijo idearon un método para poder optimizar los recursos que eran mal utilizados — también conocidos por muchos como basura — y a todo ese proceso le denominaron «recicloponía». ¿El significado? se llama recicloponía al sistema de recogido de residuos orgánicos que pasan por un proceso de fermentación con el fin de transformarse en composta y luego en productos agro-ecológicos. ¿Quieres conocer el proceso? Es muy sencillo y te garantizo que, como a mí, también te darán los ánimos de unirte a este proyecto.

El Borikashi kit

Las personas reciben un kit que incluye: un contenedor, instrucciones en ingles y español y un fermentador (llamado «Borikashi») que está compuesto a base de pergamino de café con micro-organismos eficientes. Este proceso de fermentación evita olores desagradables, moscas y gusanos, etc.

Esto es un ejemplo de las sobras de un mes de una familia.

Luego, en lugar de desechar en el zafacón todos esos alimentos que no consumirás, lo colocas en el contenedor y le viertes una cuchara del fermentador. Poco a poco verás que se convierte en pre-composta todas aquellas deliciosas sobras que desechamos por estar satisfechos.

¡En cada uno de esos cubículos para composta de cemento hay un residuo de comida total perteneciente a 27 familias!

Posteriormente, al llenarse el contenedor blanco, se les entrega a ellos por entrega o recogido en tu hogar y eso se transfiere al espacio donde se mantienen las compostas para comenzar a desarrollarla. Cada mes se cambia de cubículo la composta. Se puede mezclar con materiales orgánicos como hijas, ramas, etc. Todo este proceso toma unos 120 días para que la composta se convierta en tierra.

Tierra fértil y lista para el uso de siembra y desarrollo de productos agro-ecológicos.

Esos residuos rescatados y transformados se tornan en medios para la siembra y luego pasan al producto agrícola (productos como tomates, berenjenas, entre otros). Este proceso también es considerado economía circular debido a que no únicamente tiene salidas para el comerciante, sino que aporta al desarrollo sustentable y preservación del planeta.

Tais respalda los principios que establece la ONU mediante los Objetivos de Desarrollo Sostenible para la agenda 2030. Sus metodologías comparten varios de los objetivos por la organización internacional tales como los objetivos 2, 11, 12 y 13 (cero hambre, producción y consumos responsables , ciudades y comunidades sostenibles y acción por el clima). Si como ellos, tú también amas a nuestro planeta, ¡puedes apoyarlos en su misión de varias formas! Síguelos en sus redes sociales para que su contenido tenga mayor alcance, conoce los servicios que proveen o únete a su red de servicios voluntarios para que puedan continuar obrando en favor del planeta. Como se ha dicho, la mayor amenaza a nuestro planeta es la creencia de que alguien más lo salvará… ¿Qué esperamos? ¡Pongamos manos a la obra para conservar nuestro planeta!

José Pacheco con el producto final del proceso de composta